La dermatocalasia: se trata de una patología adquirida consistente en un prolapso de la grasa orbitaria, que determina las llamadas “bolsas de los párpados” y el excedente cutáneo de la región palpebral.

Indicaciones

Las bolsas palpebrales corresponden a la protrusión, externamente visible, de unas pequeñas adiposidades que anatómicamente existen en las regiones orbitarias de todos los seres humanos: con la mayor frecuencia, son dos en la región orbitaria superior y tres en la inferior.

La protrusión cutánea de estas bolsas adiposas, condicionada por factores constitucionales y agravada, en diferente medida, por circunstancias concurrentes (problemas de la visión, obesidad, y otros), se produce más por la relajación de las estructuras músculocutáneas de contención que por un auténtico aumento del tamaño de aquellas.

En cuanto al excedente cutáneo, puede llegar a ser muy importante en los párpados superiores, produciendo, amén del inestetismo, síntomas astenópicos: dificultades de lectura, reducción del campo visual, cefaleas, etc.

Método

Consiste en la extirpación quirúrgica de las bolsas adiposas y la resección del excedente cutáneo.

La blefaroplastia es un procedimiento quirúrgico cuyo fin es eliminar el exceso de piel y músculo de los párpados, tanto superiores como inferiores, así como el tejido graso subyacente. La blefaroplastia puede mejorar la piel fláccida y las bolsas, y puede ayudar a mejorar la visión en personas mayores que presentan un exceso importante de párpado superior que cae sobre la pupila. La blefaroplastia no elimina las “patas de gallo” u otras arrugas, ni ese aparente trastorno de coloración que llamamos “ojeras” y que tienen un origen multifactorial, así como tampoco levanta unas cejas caídas

Tratamiento

El tratamiento puede practicarse bajo anestesia simplemente local y discreta sedación; o bajo anestesia general, sobre todo si se combina con otros procedimientos médicoquirúrgicos de rejuvenecimiento: lifting cervicofacial, remodelación de pómulos, labios y/o mentón, peeling profundo o láser-resurfacing.

El diseño de las incisiones es particularmente importante, porque define la cantidad y forma de la piel que va a ser resecada.

En el párpado superior la incisión transcurre en un repliegue natural; en el párpado inferior, a uno o dos milímetros del borde palpebral. En ambos casos, las cicatrices resultarán apenas visibles en uno o dos meses.

Si no existen excedentes cutáneos, habitualmente en pacientes muy jóvenes, las bolsas adiposas del párpado inferior pueden ser abordadas a través de la conjuntiva, no produciéndose en estos casos ninguna cicatriz en la piel.

Las bolsas adiposas se identifican perfectamente y son resecadas por su base.

Una micro-sutura completa la intervención. Si procede, los puntos serán retirados a los tres, cuatro o cinco días.

Duración del tratamiento

Aproximadamente dos horas, si se interviene sobre los cuatro párpados.

Riesgos e inconvenientes

Cualquier procedimiento quirúrgico entraña algunos inconvenientes y un cierto grado de riesgo, y es importante comprender, en este caso, los asociados a la blefaroplastia que a continuación se describen. La decisión personal de someterse a una intervención quirúrgica se basa en la comparación del riesgo y el beneficio potenciales.

En el postoperatorio inmediato una refrigeración con hielo y una adecuada medicación controlan las equimosis y el edema postoperatorio que aparecen, con diferente intensidad, en todos los casos. Lo habitual es que el paciente no pueda reincorporarse a sus actividades sociolaborales hasta el tercer o cuarto día, utilizando, si lo desea, unas gafas oscuras para ocultar los ojos. Puede resultar muy útil realizar drenaje linfático manual a partir de las 48 horas de la cirugía. El paciente podrá maquillarse a partir de los 10 ó 15 días, pero no podrá realizar una exposición solar directa hasta transcurridos dos o tres meses.

Es posible, aunque raro, que se presente un episodio de sangrado más o menos abundante (hemorragia) durante o después de la cirugía. En caso de hemorragia intraorbitaria podría resultar comprimido el nervio óptico, lo cual entrañaría un riesgo para la visión con la posibilidad de ceguera. El paciente no debe tomar aspirina o antiinflamatorios desde 10 días antes de la cirugía, puesto que pueden aumentar el riesgo de sangrado. La hipertensión arterial que no esté bien controlada puede ser causa de sangrado durante o después de la cirugía.

Si se produce una hemorragia postoperatoria, puede requerir tratamiento inmediato para extraer la sangre acumulada (los acúmulos de sangre bajo la piel pueden retrasar la curación y causar cicatrización excesiva; e incluso problemas de visión).

La infección es muy rara, por que la cirugía se desarrolla en un quirófano y por que, habitualmente, se utiliza profilaxis antibiótica.

En ocasiones se produce una disminución transitoria de la sensibilidad y/o de la movilidad locales por la afectación de nervios sensitivos y/o motores durante la cirugía; suele ser temporal. La disminución de la movilidad de la musculatura intrínseca del globo ocular puede producir diplopía (visión doble).

La piel de los párpados cicatriza muy bien. En casos raros pueden resultar cicatrices anormales, que pueden ser inestéticas o de diferente color al de la piel circundante. Existe la posibilidad de marcas visibles en el párpado o pequeños quistes cutáneos causados por las suturas; pueden ser necesarios tratamientos adicionales para resolverlos.

Tras una blefaroplastia pueden quedar alteraciones permanentes en la producción de lágrimas. Es raro que ocurra este hecho, y no es enteramente predecible. Algunos pacientes experimentan dificultad en cerrar los párpados después de la cirugía, y pueden aparecer problemas en la córnea por desecación; esta circunstancia suele ser temporal, pero si se estabiliza pueden ser necesarios tratamientos o cirugía adicional.

La separación permanente entre el párpado inferior y el globo ocular (ectropion) es una complicación rara. Puede resultar necesaria cirugía adicional para corregir esta alteración.

Se han descrito alergias locales al material de sutura, esparadrapo o productos tópicos utilizados durante y después de la cirugía. Pueden ocurrir reacciones sistémicas, que son más graves, frente a medicaciones usadas durante o después de la cirugía. Las reacciones alérgicas pueden requerir tratamiento adicional.

Excepcionalmente, puede producirse una pérdida de pestañas en el párpado inferior; suele ser temporal.

La cara humana es normalmente asimétrica; puede haber variación entre un lado y otro tras una blefaroplastia.

Comentario

La blefaroplastia es una de las intervenciones más solicitadas en Cirugía Cosmética. La eliminación de los excedentes cutáneos y/o las bolsas palpebrales tiene mucho que ver con el rejuvenecimiento global del rostro, y con la corrección de esos estigmas que pudieran asociarse con fatiga o enfermedad, difíciles de aceptar en una sociedad como la nuestra, altamente competitiva.

Puede realizarse de forma aislada para los párpados superiores, inferiores o ambos, y en combinación con otros procedimientos médicos y/o quirúrgicos sobre ojos, cara, cejas o nariz. La cirugía de los párpados no puede detener el proceso de envejecimiento, pero puede, sin embargo, disminuir el aspecto de piel flácida y bolsas en la región de los párpados.

Puede intentarse mejorar la laxitud cutánea, arrugas y depósitos grasos mediante otros tratamientos médicos y/o quirúrgicos, como los implantes, los peelings químicos, la radiofrecuencia, el láser u otras fuentes de luz, el lifting, etc.; todos ellos con sus riesgos potenciales.

Es una intervención que tiene normalmente un postoperatorio muy simple, y que determina resultados inmediatos y  muy satisfactorios.